LAS FUNCIONES DEL CARRO

LABORES AGRÍCOLAS

Imaxe do carro pertencente ao Arquivo do Reino de Galicia
Archivo del Reino de Galicia

El carro está al servicio de las labores propias del campo: preparación de las tierras, transporte de materiales para arreglos en las fincas, para llevar la cosecha al pajar u hórreo. En los carros vienen los tojos cortados para hacer la cama de los animales; de las cuadras salen las carros de estiercol para abonar las tierras en las que luego se sembrarán las patatas, el maíz, las uvas de la vendimia, las berzas y otros productos de huerta destinados al autoconsumo. En los contratos forales los dueños especifican claramente las labores que deben acometer los arrendatarios en las viñas que se le arriendan y la cantidad de estiercol con la que debe ser abonada para un óptimo rendimiento: “ primeramente que lle roçasen enderedor o silveiro e mato.. que a ontre chantasen e que a estes chantamentos o encasamentos que lle deytasen tres carros desterco e pro cuanto non fora arrendada a cavasen toda en este mes de junio primeiro que ven sendo primeiramente rota de todo..."1

Toda casa de labranza debía tener cuando menos un carro y una yunta de bueyes o cuando menos de vacas conducida. Sin embargo no en todas había un carro o arado que facilitasen el trabajo de los miembros de la unidad familiar. En los inventarios post mortem aparecen mencionadas todo tipo de herramientas ligeras (hazadas, hazadones, hoces...) pero los arados y sobre todo los carros ya no son tan comunes. La tenencia de un carro no excusaba el trabajo humano necesario para empujar el carro en lugares empinados o para transportar al hombro todo tipo de productos a lugares inaccesibles para el carro. Andar con el carro y con los bueyes y sembrar el pan estaba reservado al amo de la casa : “Nada había máis grave e solemne que un petrucio percorrendo, airoso e gallardo, dunha estrema a outra da leira, e repartindo a voleo os puñados de gra2

 

A Galicia dos anos 20 por Ruth Anderson

Ruth Anderson, M. La Galicia de los años 20
Archivo de la Hispanic Society

 

MEDIO DE TRANSPORTE

En el marco de una economía de autosuficiencia característica del campesinado gallego, el carro es un medio indispensable para la realización de tareas no agrarias que precisa, en muchas ocasiones de la colaboración y ayuda de los vecinos. Desplazar desde las canteras más o menos próximas la piedra para levantar una cuadra, un pajar, un hórreo o la vivienda familiar no resulta tarea fácil. El transporte de las piedras más grandes y pesadas como podía ser el dintel de un pajar u hórreo desde la cantera, se hacía especialmente dificultoso por lo que era necesario emplear las mejores yuntas o unir dos parejas mediante la tamoucela. Lo mismo sucedía con las maderas que una vez serradas en las touzas servían para preparar las vigas que sustentan desvanes y tejados de las construcciones rurales. En la Galicia costera el carro permite el traslado de embarcaciones de bajura, redes y demás artes de pesca que deben ser reparadas en los bajos de las casas.

 

UNIDAD DE MEDIDA

La uniformidad de la estructura de los carros permitía emplearlos como referencia para establecer medidas para el transporte de leña, para cuantificar la producción agraria, su valor o las necesidades de abono que requería una explotación. En el catastro del marqués de la Ensenada, encuesta impulsada en la Corona de Castilla a mediados del XVIII, la estimación de la producción de leña o de hierba de una superficie se calcula por carros. En las respuestas generales a la pregunta 12ª sobre la “cantidade de froitos de cada xénero que produce, cunha ordinaria cultura, unha medida de terra” contestan los vecinos de la Xurisdición de Montederramo que “se dita medida é de devesa de carballos en todas as poboación que as conteñen sendo de primeira calidade producen unha corta de catro carros de leña de quince en quince anos, se é de segunda unha tercia parte menos, e de terceira a metade”. El valor monetario también se le estipula a cada carrada dependiendo del producto que acarrea: ”á decimo cuarta dixeron que o valor que teñen ordinariamente un ano con outro os froitos que poden producir as terras do termo de ditas freguesías [Xurisdición de Caldelas] é na forma seguinte: a tega de liña, oito reais, a de centeo catro un carro de herba vintedous, un carro de leña oito, unha galiña dous, (…)”.
Las tejas y los ladrillos fabricados polos cabaqueiros de O Rosal y de A Guarda (Pontevedra) solían venderse en los mismos tejares a donde acudían los compradores. Como unidad de medida se usa el modio, que es la cantidad necesaria para llenar un carro de una yunta.
Recollendo redes en Vigo en 1927
Recogiendo redes en Vigo, 1927
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TRIBUTOS

La nobleza, que precisa de mano de obra y de medios para construír sus fortalezas medievales, no dudaba en imponer tributos y servidumbres, en otros momentos poco habituales. Los condes de Lemos “comenzaron a introducir, con la excusa de las obras que realizaban en el castillo, tributos y servidumbres hasta entonces desconocidos: empréstitos forzosos, requisa temporal de carros, bueyes y aperos para las obras (…) “ sobre los habitantes de la tierra de Caldelas3. En los mismos carros que emplean para preparar las tierras, los foreros deben llevarle al señor las rentas acordadas. El Cabildo de Tui exige que los campesinos realicen el traslado de la renta: “despois de partido ho leve no seu carro e con seus boys a villa.4.

FUNCIONES COMPLEMENTARIAS

Fuera de las funciones propiamente agrícolas y de transporte el carro en el pajar del labrador se usa frecuentemente en la matanza del cerdo. Siguiendo las indicaciones del matarife los hombres lo tumban en el chedeiro, en la parte que confluye en la cabezalla del carro que previamente se calza y levanta de una de las ruedas para que el animal desangre con mayor facilidad. En el mismo carro se lava y friega la piel previamente quemada con manojos de paja. Como si de un estante más se tratase, en el carro se van colocando el día de la matanza jamones, lacones, espinazo y tocinos antes de llevarlos para la despensa.

A desfeita do porco por riba do chedeiro do carro
La matanza del cerdo encima del chedeiro del carro
Vidalén (Montederramo-Ourense)

 

1 CARRERA SÁNCHEZ, M. DEL CARMEN. El Bajo Miño en el siglo XV. El espacio y los hombres. Barrié de la Maza. A Coruña, 1997. Páx. 83
2
SAAVEDRA, P. A vida cotiá en Galicia de 1550-1580. Biblioteca de Divulgación. Santiago de Compostela, 1992. Páx 96
3
SOTELO BLANCO, OLEGARIO. Castro Caldelas y su comarca. Ed Sotelo Blanco, 1981. Páx. 50
4
CARRERA SÁNCHEZ, M. DEL CARMEN. El Bajo Miño en el siglo XV. El espacio y los hombres. Barrié de la Maza. A Coruña, 1997. Páx .87